Introducción

       Toda la información aquí expuesta, es una recopilación de lo publicado en diferentes medios, relacionado con Hermana Brígida, homenajes, develado del azulejo dedicado a su memoria, colocado en la calle que lleva su nombre en Moguer, documentos que acreditan que María Jacinta Leoncia Montes Osuna, nació en Zambra en el barrio” El Nacimiento” el 11 de Septiembre de 1.878, (no en 1.879 como consta en la lapida de su sepultura) y que fue bautizada al día siguiente en nuestra Parroquia de Santa María de Gracia, así como parte de la biografía que Consuelo Ojeda narra en su libro  “En Moguer suenan las campanas”.

      Con todo esto, mi intención es dar a conocer a María Jacinta Montes Osuna, conocida más tarde como Hermana Brígida,  Esclava del Divino Corazón, tan querida, respetada y admirada en el Pueblo de Moguer, donde durante 30 años, ejerció de portera y campanera en el Monasterio de Santa Clara, y desconocida en Zambra, el Pueblo donde nació, fue bautizada, vivió su infancia y posiblemente tenga algún familiar más o menos cercano, ya que tanto su padre como su abuelo nacieron de Zambra.

       El apartado 2 del libro, “Por los campos  de Zambra “, comienza diciendo: “Zambra es una aldea de nombre árabe y solar cordobés. Tendrá unos quinientos habitantes y pertenece al termino de Rute, villa no muy grande del partido judicial de Lucena, tierra de viñedos y olivos”.

       Pero el nombre de de Zambra no es de origen árabe. Es mucho más antiguo. Proviene de la época romana conocida como Cisimbrium. Plinio el viejo en su Naturalis historia (N.H., III, 10) la menciona como un oppidum stipendiarium (ciudad que paga tributos) bástulo (pueblo ibero) situado en la bastetania, (región íbera previa a la conquista romana), en el curso medio del Singilis (Río Genil) , y promocionado a municipio de derecho latino bajo la dinastía Flavia.

       En los manuscritos del erudito (persona instruida en múltiples ciencias)  Juan Fernández Franco, uno de los principales representantes de la arqueología y epigrafía española del siglo XVI Pg. 234, señala: “Lucena no es antigua, pero entre ella y Cabra hay una gran fundación romana y grandes ruinas de antigüedades que llaman Zambra”

       El Dr. Don Manuel María de la Corte y Ruano Calderón, inspector por S.M. de las antigüedades de Andalucía, en el parte que a la Real Academia de la Historia en febrero de 1.839 dice:

“Aldea de Zambra asentada, casi a una legua de la Villa de Rute, hacia el norte, conserva marcados vestigios de antigüedad, siendo de notar la abundancia de mármoles  e inscripciones latinas, corrompido su nombre de Cisimbrium durante la invasión agarena (musulmana) en el de Cizambra, acabó de perder sus privilegios al estruendo guerrero de los conquistadores Cristianos”.

       Pero continuemos con lo que nos cuenta Consuelo Ojeda en su libro: “Cuando fuimos a Zambra en la primavera de 1.984, todo era verde por aquellos campos cordobeses. Tras cinco años de sequia, vino un año de bendición y llovió a mares. Inevitablemente surgió maravilloso aquel mes de Abril lleno de colorido y de fragancia. Resultó bonito explorar en aquel ambiente, donde todo renacía, la infancia y la juventud de Hermana Brígida”.

       Eran tres Esclavas del Divino Corazón, que vinieron desde Montilla a Zambra, en una mañana lluviosa de primavera, bajo los paraguas y pisando la tierra encharcada de agua de sus calles, preguntaban a las personas que se encontraban, si conocían algún pariente, más o menos cercano de María Jacinta Montes Osuna- Hermana Brígida– una religiosa de su congregación, que murió en opinión de santa. O al menos por referencias oídas a sus abuelos o a personas mayores que conocieran al Toledano -“Toleano” en andaluz-, así le decían en Zambra a Antonio José Montes y Montes, padre de María Jacinta, por el apellido de su abuelo José de Montes Toledano.

       Preguntaron a lo más viejos, entre ellos al “Sevillano” que tenía cerca del siglo, y a pesar de su avanzada edad, tenía una mente lúcida, pero tampoco recordaba nada, a pesar de ser muy común el apellido Montes en el pueblo. Hay que tener en cuenta que los padres de Hermana Brígida se marcharon en 1.890 a vivir a un cortijo del término de Aguilar de la Frontera, y después van a tener más contacto con la familia de la madre en Moriles que con la del padre en Zambra.

       A su llegada a Zambra, nos cuenta Consuelo Ojeda: “La calle que sube a la Iglesia es un autentico tobogán, (El Camino de la Uvada) y allá arriba delante de la Parroquia está la Placita con una fuente en el centro, rebosante de agua. Entramos en el Templo. Varias mujeres lo estaban limpiando para los próximos cultos de Semana Santa. A la izquierda, en una pequeña capilla, está la pila Bautismal donde allá por el año 1.879 se hizo cristiana una niña que recibió el nombre de María Jacinta y cuyos apellidos eran Montes Osuna”. La fecha no es la correcta. En el archivo parroquial, en el libro de bautismos, se encuentra inscrita la partida según la cual, María Jacinta fue bautizada el día 12 de septiembre de 1.878.

        Sigue diciendo: “Contemplamos el diminuto Baptisterio, único lugar que se conserva indemne después de las restauraciones de la Parroquia, de la que no queda  en absoluto ningún vestigio de la anterior. Hasta la Patrona, la Virgen de Gracia,  se quemó en un incendio fortuito en tiempos recientes. Hay en la Iglesia una lapida  que deja constancia de esta restauración en 1.961 costeada por unos señores de Rute: el Excmo. Sr. Don Bernabé Pérez Jiménez y su señora Dª. María Luisa Roldan Ariza, señores que tienen un chalet por aquellos contornos”. (El chalet de los Cipreses).

      Las personas del pueblo que dieron estas informaciones, y que Consuelo Ojeda narra en su libro, desconocían, tanto la historia de nuestro pueblo como la de la Parroquia. El tipo de restauración que se hizo en el interior, solo fue la sustitución de la solería por una de mármol, el zócalo, y el resto quedo exactamente igual que cuando se construyó.

      Como podemos ver en las fotografías, no está el Camarín de la Virgen, que se quemo en el incendio, el púlpito que fue retirado, el Vía Crucis sustituido por cuadros con imágenes en relieve, y las aceiteras, por una lámpara central y luces en los laterales de la nave. La virgen sufrió algunos desperfectos en el incendio, fue restaurada, y hoy preside el Altar mayor.

Interior de la Parroquia después de la restauración

       Sigue diciendo: “El libro donde se registra la partida de bautismo de Hermana Brígida estaría recién estrenado cuando escribieron su nombre ya que se bautizo en 1.879 y la Parroquia se termina de construir en 1.878, construcción que se debe a los Marqueses de la Corte, según se lee en otra lapida que hay en el altar de un Cristo yacente. La gente del pueblo llama a este bienhechor Duque en vez de Marques. Es igual. Lo cierto es que en el último tercio del siglo XIX existió una Parroquia y una pila Bautismal y una pequeña María Jacinta que nació por allí, no sabemos si en el mismo pueblo o en algún cortijo de alrededor”.