«En Moguer suenan las campanas» hace referencia principalmente a la biografía de la Hermana Brígida, Esclava del Divino Corazón, una religiosa que destacó por su labor con los más necesitados en Moguer y especialmente recordada por su laboriosa contribución a salvar la sillería del siglo XIV del Monasterio de Santa Clara la cual fue totalmente destrozada durante la Guerra Civil y que gracias al minucioso trabajo de guardar palo a palo… astilla a astilla, se pudo restaurar en Sevilla mas adelante. Portera y campanera por 30 años en el convento de Santa Clara de Moguer.
Esta obra fue escrita por Consuelo Ojeda y se publico en Sevilla en 1985. El Ayuntamiento de Moguer ha realizado homenajes a la Hermana Brígida, incluyendo la proyección de un reportaje audiovisual con el mismo título para destacar su contribución a la ciudad.
La figura de la Hermana Brígida es muy querida en Moguer.
En Moguer suenan las campanas.
Además, el título evoca el sonido de los templos de Moguer, como la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada o la Ermita de Montemayor, que forman parte de la identidad sonora del municipio