En Septiembre de 1.878 nace en Zambra, aldea cordobesa, concretamente en EL Nacimiento de Zambra, en el domicilio de sus padres bajo el techo de una familia muy humilde hija de José Montes y Montes e Isabel Osuna Rodríguez, María Jacinta Montes Osuna, que mas tarde sería la esclava del Señor Hermana Brígida.
Su niñez transcurre en el campo cuidando cerdos, vacas, ejecutando siempre tareas serviles. Esta familia era muy devota de la Virgen de la Purísima Concepción, donde iban todos los domingos a misa a su ermita en Gaena. Desde pequeña María Jacinta ya tenia claro su deseo de ser religiosa.
Cuando María Jacinta tiene 10 años su padre es nombrado capataz de un cortijo trasladándose a Zapateros (actual Moriles) ya no eran tan pobres como antes y como capataz disfrutaba del fruto de los campos que cuidaba, hacia la matanza y recogía trigo para su familia. Su deseo de ser religiosa iba creciendo, todo la hablaba de Dios y un día decide consagrarse a Él, se lo comunica a sus padres y tras varios contratiempos ingresa en Málaga el año 1.898 en el Convento de las Esclavas del Divino Corazón.
Ya de novicia marcha a Sevilla donde delante de Don Marcelo Espínola, más tarde Cardenal, se consagra a Dios para siempre el 14 de Agosto de 1.903,.
Mas adelante estaría en Linares y Murcia, estamos en 1.915 en Europa todo es destrucción y muerte es la 1ª Guerra Mundial.
Cuando contaba 33 años Hermana Brígida llegó a Moguer, va a ser la portera durante los 30 años que le quedan de vida. El pueblo de Moguer siempre la recordará y le estará agradecido por sus obras con los mas necesitados, así como por su importante labor que hizo posible la posterior restauración de la sillería nazarí que fue destruida en el guerra civil. Las novicias, por su cuidado tanto personal como espiritual que le prestaba la hermana Brígida en los malos momentos por los que algunas atravesaban.También es recordada por su especial toque de campanas que sonaban de una forma u otra según el evento que acontecía.
Murió el 5 de Mayo de 1945 en aura de santidad a causa de una enfermedad pulmonar, le diagnosticaron asma. Las únicas fotos que se conservan de Hermana son las que le mostramos en estos documentos.
Consuelo Ojeda escribió el libro de su biografía llamado «En Moguer suenan las campanas» el cual fue publicado en 1985.
El Monasterio de Santa Clara es antiquísimo su fundación data de 1.333, en la comunidad se encontraban dos parientes de la reina Isabel la católica. Cristóbal Colon frecuentaba el locutorio y como dato interesante en principio la carabela niña se iba a llamar la de Santa Clara.
Allí descansan sus restos, nacida entre los mas humildes y enterrada junto a los mas grandes de la nobleza.
Estas fotografías son las únicas que hay de la Hermana, proporcionadas por Juan Manuel Moreno Orta, conservador del monasterio hasta el año 2025. Actualmente es Archivero de la Diósecis de Huelva.